Este fin de semana jugarían: Real Madrid-­ValenciaValencia Basket-Sedis Básquet y Levante UD-FC Barcelona entre otros. Pero el partido más importante en España es el que juega diariamente contra el coronavirus. No solo en estos momentos, sino siempre debe de prevalecer la salud por encima de la competición. Esta situación me recuerda a los “Preppers” (Los que están preparados). Mike, un marine americano que jugaba conmigo a fútbol en la Base de Camp Pendleton (California), me habló de que debíamos estar preparados para cualquier desastre natural o invasión que se produjese en el mundo, y él lo estaba. Ponía a mi disposición, su avioneta, una PA-28 y su búnker. Os podéis imaginar lo que pasaba por mi cabeza: Hollywood, “American things” y agradecimiento.

En USA, existen un grupo de personas, conocidos como los “Preppers”, que condicionan sus vidas para el apocalipsis final. Se preparan para poder sobrevivir a tres escenarios: una crisis económica que acabe con todos los suministros en los supermercados, una pandemia y una catástrofe medioambiental. Construyen búnkeres, donde pueden subsistir durante meses, repletos de comida, agua, medicinas y “go-bags” (bolsas que contienen lo esencial para sobrevivir durante un tiempo). Algunos, también cuentan con avionetas, una pista para despegar y gasolina. También preparan rutas de escape en caso de ser atacados por zombis o alienígenas. Además, practican el tiro con arco y la defensa personal por si lo necesitaran en cualquier momento. Cada miembro de la familia, está entrenado y sabe cuál es su función cuando llegue ese día.

Una imagen del reality "Doomsday Preppers".

Una imagen del reality “Doomsday Preppers”.

Siempre he considerado a los “Preppers” como personas muy extremas y a la vez interesantes. Más cuando Mike me recomendó el reality show “Doomsday Preppers“. No me podía creer dónde se encuentra el límite humano de preparación. Os lo recomiendo, nunca se sabe qué podemos aprender de ellos. Ahora me acuerdo mucho de Mike y de lo que me decía: “¡Ríete pero si un día ocurre, yo estoy preparado y tú no!”. Es cierto, jamás pensé que podía pasar algo así. Aunque más que comprar kilos y kilos de comida como Mike, nos iría mejor una preparación mental para superar situaciones como ésta.

A partir de ahora, tenemos tres opciones: prepararnos para la próxima pandemia en el 2030, como predijo Dean Koontz en “The Eyes of Darkness“; aumentar el presupuesto en investigación y salud; o como ocurre en Uganda, resignarnos a nuestro destino. Un abrazo de esos que aplastan a todos mis compis de AS por seguir informando y entreteniendo con tanta profesionalidad y cariño. ¡Salud y ánimos contagiosos!

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