Ha comenzado la temporada de lluvias. En Uganda, el clima es tropical. Tiene dos estaciones: la seca y la lluviosa Desde hace una semana, llueve todos los días durante la noche. Es curioso, durante el día para de llover y brilla el Sol con la misma fuerza que antes. Para mí, ha sido todo un alivio. Al menos por las mañanas, ya no me siento atacada por el polvo que me encuentro en el camino.
La semana comenzó alterada por un aviso de un inminente ataque terrorista. La embajada americana en Uganda ha alertado sobre esta situación a la población occidental que allí nos encontramos. Somos el objetivo del grupo terrorista somalí Al Shabaab. El ejército de Uganda está apoyando a USA en la lucha contra ellos en Somalía. Por eso, Al Shabaab quiere atentar en Uganda contra la población no musulmana.
Alertada por diversos avisos pegados en las paredes de algunas casas, llamé a la embajada americana. Me dijeron que aconsejan abandonar el país hasta que la situación se normalice.
He decidido quedarme. Pienso que mi sitio está aquí con ellos. Pensaréis que soy una temeraria o que soy una valiente. Ninguna de las dos: me dejo llevar por mi corazón.
A pesar de la lluvia, el polvo, las enfermedades, la pobreza y los ataques terroristas, a los africanos les gusta bailar y mucho. Incluso al darme la bienvenida cuando llegué al colegio, me bailaron la canción ¨Our teacher is wellcome…¨. Nunca lo olvidaré.
Y como se mueven… Aprovechan cualquier ocasión para hacerlo. Mayores, pequeños, medianos, bebés…todos llevan el ritmo en la sangre. Bailar para ellos representa alegría, felicidad.
Según la leyenda ugandesa ¨Acholi¨, Ajulina era una chica muy guapa. Todos los chicos querían casarse con ella. Así que, para saber con quién se casaría, su tribu reunió a todos los pretendientes para que mostrasen sus habilidades bailando. Aquel que demostrara más ritmo y resistencia sería el elegido.
Para los africanos, el baile también es usado como forma de enseñar valores y patrones sociales a los miembros de una misma tribu, ya que no existe una historia escrita. Usan la danza para pasar tradiciones y leyendas de generación en generación.
Durante una de mis visitas a las escuelas, tuve la oportunidad de asistir a una clase de danza ugandesa: ¨Mazina Magandan¨. Cuando vi a estas chicas bailar, mi corazón y todas las células de mi cuerpo empezaron a moverse. Fue como dejar que el ritmo se apoderara de mí. Me sorprendió muchísimo porque nunca me había pasado antes. Pensaba que no me gustaba bailar, hasta que las vi a ellas y quise aprender (pero como comprobaréis en el video, no lo conseguí).
El pasado domingo, también tuve la oportunidad de asistir a un partido de fútbol de la primera división ugandesa. No os penséis que es como en Europa o Latino América. Jugaron en el mismo campo que yo entreno con mis niños. Eso sí, tenían más espectadores que nosotros y con mucho más ritmo que los europeos. Otra vez, aprovecharon la ocasión para usar sus tambores y bailar…
Y es que, aquí en Uganda combatimos el terrorismo con ¨Okubibya¨= Baile.
#ReglaDPCP