Qué alegría, felicidad, gozo han mostrado mis niños cuando les he entregado sus cuatro balones de fútbol y sus cuatro conos. Casi no se lo podían creer, sus caras lo decían todo. Atrás quedan su pequeña pelota hecha de bolsas de plástico, unidas unas a otras, por medio de otro pedazo de plástico y su balón hecho de ropa y papeles, En aproximadamente cinco minutos, pueden tener hecha la pelota de bolsas de plástico y en alrededor de 15 minutos una hecha de papeles y ropa. Creo que ya les había cogido cariño a esas pelotas. Las de plástico son del tamaño de una pelota de fútbol sala; la de ropa es un poco más grande que una pelota normal y pesa bastante. Era divertido jugar con ellas, nunca sabías donde iban a ir o cuando iban a parar de rodar.

patricia campos balones de verdad3

Los conos han sustituido los zapatos y piedras. Han sido todo un descubrimiento para ellos. Se lo pasan en grande haciendo ejercicios con ellos. No paran de reír. Poco a poco este equipo va cogiendo forma. Desde el primer día hasta ahora, la cosa ha cambiado bastante: ya saben que la pelota no se toca con las manos; ya no corremos de forma amontonada, corremos en pareja; ya no vamos todo el equipo detrás de la pelota; ya casi no golpeamos el balón con la punta del pie, intentamos hacerlo con el interior; saben lo que es el fuera de juego….

 

Incluso gracias a las clases de español, los estiramientos los hacemos en castellano. Al menos es la única lengua que tenemos en común, ya que en Uganda hay 52 tribus y se hablan 54 lenguas diferentes.

Aquí el deporte para algunas niñas es el ¨Netball¨. Es algo parecido al baloncesto. Ahora, tienen la oportunidad de experimentar lo que es el fútbol. Creo que tanto ellos, como sobre todo ellas nunca pensaron que un día también podrían jugar a fútbol.

¨¿Por qué no habéis jugado antes? Les pregunto. ¨Debéis saber que las mujeres también somos seres humanos y estamos capacitadas para practicar cualquier tipo de deporte y realizar la profesión que más nos guste. Por favor, nunca penséis que no podéis hacer algo¨.

Les gusta y mucho, a pesar de no tener ni la ropa, ni el calzado adecuado, ni tan siquiera haber visto un partido de fútbol en su vida, se esfuerzan al máximo por aprender y luchan cada pelota como si fuera la final de la Champions League.

Todo ese esfuerzo se ha visto recompensado con su primer partido de fútbol. Gracias a la ayuda de un amigo, pudimos organizar un encuentro contra un equipo de niños pertenecientes a otro distrito de Uganda. De momento, fueron mis niños los que tuvieron la oportunidad de jugar. Al equipo rival, no le gustó la idea de que hiciéramos un combinado mixto para que mis niñas pudieran jugar también. Os aseguro que voy a seguir buscando algún equipo que no tenga miedo a enfrentarse a nosotras.

#ReglaDPCD

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